Las Tres Escobas

¡Bienvenido a mi blog!

Inicio
Categorías
General (19) Sindicar categoría
Avisos (11) Sindicar categoría
BUFFY (104) Sindicar categoría
Clases a distancia (6) Sindicar categoría
Cuentos (4) Sindicar categoría
Especial Halloween (6) Sindicar categoría
Especial Navidad (12) Sindicar categoría
Especial San Valentín (5) Sindicar categoría
Examenes (6) Sindicar categoría
Frases del día (18) Sindicar categoría
Halloween ´06 (5) Sindicar categoría
Libro del mes (15) Sindicar categoría
Mago/Bruja del día (16) Sindicar categoría
Música, canción, cd.... de la semana (27) Sindicar categoría
Navidad ´06 (3) Sindicar categoría
Noticias (19) Sindicar categoría
Obra de Arte de la semana (23) Sindicar categoría
Publicidad (14) Sindicar categoría
¡¡¡ FELIZ CUMPLEAÑOS !!! (21) Sindicar categoría
Enlaces
El Poder de la Palabra
Harry Latino
Página oficial de J.k.Rowling
 

Cuentos


LA LEYENDA DE LOS SENTIMIENTOS

LA LEYENDA DE LOS SENTIMIENTOS (LA LOCURA Y EL AMOR)

Cuenta la leyenda que una vez, se reunieron en un lugar de la Tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres.

Cuando el ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso:

-¿ Jugamos al escondite ?

La INTRIGA levantó la cara intrigada y la CURIOSIDAD, sin poder contenerse preguntó:

¿ Al escondite ? ¿ Y cómo es eso ?

-Es un juego- explicó la LOCURA - en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón, mientras ustedes se esconden. Cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes al que encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego.

El ENTUSIASMO se halló secundado por la EUFORIA. La ALEGRÍA dio tantos saltos, que terminó por convencer a la DUDA e incluso a la APATÍA, a la que nunca le interesaba nada.

Pero no todos quisieron participar...

La VERDAD prefirió no esconderse; ¿Para qué? si al final siempre la encontraban... La SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo, lo que la molestaba era que la idea no había sido suya) y la COBARDÍA prefirió no arriesgarse...

Uno, dos, tres..., comenzó a contar la LOCURA.

La primera en esconderse fue la PEREZA que, como siempre , se dejó caer tras la primera piedra del camino. La FE subió al Cielo y la ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.

La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse; cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos: ¿ Que si un lago cristalino ? ¡ Ideal para la BELLEZA !; ¿ Que si la rendija de un árbol ? ¡ Perfecto para la TIMIDEZ!; ¿ Que si el vuelo de una mariposa ? ¡ Lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD !; ¿ Que si una ráfaga de viento ? ¡ Magnífico para la LIBERTAD !...Así que terminó por ocultarse en un rayito de sol.

El EGOÍSMO, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio: ventilado, cómodo... ¡ Eso sí, sólo para él !

La MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (¡ Mentira ! En realidad se escondió detrás del arco iris), y la PASIÓN y el DESEO en el centro de los volcanes; el OLVIDO... ¡ Se me olvidó donde se escondió !... Pero no es lo importante.

Cuando la LOCURA contaba 999.999, el AMOR aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado; hasta que divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.

-¡ Un millón !- contó la LOCURA y comenzó a buscar.

La primera en aparecer fue la PEREZA, sólo a tres pasos de la piedra. Después escuchó a la FE discutiendo con Dios en el Cielo sobre Teología, y a la PASIÓN y al DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes.

En un descuido, encontró a la ENVIDIA, y claro, pudo deducir donde estaba el TRIUNFO. Al EGOÍSMO no tuvo ni que buscarlo: él solito salió desesperado de su escondite, que había resultado ser un nido de avispas.

De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la BELLEZA. Y con la DUDA resulto más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún dónde esconderse.

Así fue encontrando a todos: el TALENTO entre la hierba fresca... La ANGUSTIA en una oscura cueva... La MENTIRA detrás del arco iris... (¡ Mentira !, ...¡ Si ella estaba en el fondo del océano... !)... y hasta al OLVIDO, al que ya se le había olvidado que estaba jugando al escondite.

Pero solo el AMOR no aparecía por ningún sitio.

La LOCURA buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montañas y, cuando estaba a punto de darse por vencida, divisó un rosal y las rosas... Y tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto, un doloroso grito se escuchó. Las espinas había herido en los ojos al AMOR. La LOCURA no sabía que hacer para disculparse: lloró, rogó, imploró, pidió perdón... Y hasta prometió ser su lazarillo.

Desde entonces , desde que por primera vez se jugó al escondite en la Tierra,

EL AMOR ES CIEGO
Y LA LOCURA SIEMPRE, SIEMPRE LE ACOMPAÑA.

Publicado por Geli y Magüi el 30 de Mayo, 2006, 12:16 | Comentar | Referencias (0)

Cuento de Maiti

Angelito y Rosa

¡GANEMOS TODOS!

Hace algunos años, en los paraolímpicos infantiles de Seattle, nueve concursantes, todos con alguna discapacidad física o mental, se reunieron en la línea de salida para correr los 100 metros planos.

Al sonido del disparo todos salieron, no exactamente como bólidos, pero con gran entusiasmo de participar en la carrera, llegar a la meta y ganar.

Todos, es decir, menos uno, que tropezó en el asfalto, dio dos maromas y empezó a llorar.

Los otros ocho oyeron al niño llorar, disminuyeron la velocidad y voltearon hacia atrás. Todos dieron la vuelta y regresaron, ... todos.

Una niña con síndrome de Down se agacho, le dio un beso en la herida y le dijo "Eso te lo va a curar". Entonces, los nueve se agarraron de la manos y juntos caminaron hasta la meta.

Todos en el estadio se pusieron de pie, las porras y aplausos duraron varios minutos. La gente que estuvo presente aun cuenta la historia.
¿Por que? Porque dentro de nosotros sabemos una cosa: Lo importante en esta vida va mas allá de ganar nosotros mismos.

Lo importante en esta vida es ayudar a ganar a otros, aun cuando esto signifique tener que disminuir la velocidad o cambiar el rumbo.

Publicado por Geli y Magüi el 19 de Mayo, 2006, 19:12 Comentarios 1 | Comentar | Referencias (0)

Cuento publicado en la Casa de las Plumas

OBSTÁCULOS

Voy andando por un sendero.
Dejo que mis pies me lleven.
Mis ojos se posan en los árboles, en los pájaros, en las piedras. En el horizonte se recorta la silueta de una ciudad. Agudizo la mirada para distinguirla bien. Siento que la ciudad me atrae.
Sin saber cómo, me doy cuenta de que en esta ciudad puedo encontrar todo lo que deseo. Todas mis metas, mis objetivos y mis logros. Mis ambiciones y mis sueños están en esta ciudad. Lo que quiero conseguir, lo que necesito, lo que más me gustaría ser, aquello a lo cual aspiro, o que intento, por lo que trabajo, lo que siempre ambicioné, aquello que sería el mayor de mis éxitos.
Me imagino que todo eso está en esa ciudad. Sin dudar, empiezo a caminar hacia ella. A poco de andar, el sendero se hace cuesta arriba. Me canso un poco, pero no me importa.
Sigo. Diviso una sombra negra, más adelante, en el camino. Al acercarme, veo que una enorme zanja me impide mi paso. Temo... dudo.
Me enoja que mi meta no pueda conseguirse fácilmente. De todas maneras decido saltar la zanja. Retrocedo, tomo impulso y salto... Consigo pasarla. Me repongo y sigo caminando.
Unos metros más adelante, aparece otra zanja. Vuelvo a tomar carrera y también la salto. Corro hacia la ciudad: el camino parece despejado. Me sorprende un abismo que detiene mi camino. Me detengo. Imposible saltarlo
Veo que a un costado hay maderas, clavos y herramientas. Me doy cuenta de que está allí para construir un puente. Nunca he sido hábil con mis manos... Pienso en renunciar. Miro la meta que deseo... y resisto.
Empiezo a construir el puente. Pasan horas, o días, o meses. El puente está hecho. Emocionado, lo cruzo. Y al llegar al otro lado... descubro el muro. Un gigantesco muro frío y húmedo rodea la ciudad de mis sueños...
Me siento abatido... Busco la manera de esquivarlo. No hay caso. Debo escalarlo. La ciudad está tan cerca... No dejaré que el muro impida mi paso.
Me propongo trepar. Descanso unos minutos y tomo aire... De pronto veo, a un costado del camino un niño que me mira como si me conociera. Me sonríe con complicidad.
Me recuerda a mí mismo... cuando era niño.
Quizás por eso, me animo a expresar en voz alta mi queja: -¿Por qué tantos obstáculos entre mi objetivo y yo?
El niño se encoge de hombros y me contesta: -¿Por qué me lo preguntas a mí?


Los obstáculos no estaban antes de que tú llegaras... Los obstáculos los trajiste tú.

JORGE BUCAY

Publicado por magüi el 16 de Septiembre, 2005, 11:42 | Comentar | Referencias (0)

Cuento publicado en la tienda LA CASA DE LAS PLUMAS: " El Elefante Encadenado "

" Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante. Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de su tamaño, peso y fuerza descomunal... pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas clavada a una pequeña estaca clavada en el suelo. Sin embargo, la estaca era solo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir. El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por qué no huye? Cuando tenía 5 o 6 años yo todavía creía en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado. Hice entonces la pregunta obvia: -Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan? No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo me olvide del misterio del elefante y la estaca... y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta. Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta: El elefante del circo no se escapa porque había estado atado a una estaca parecida desde muy, muy pequeño. Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró, sudó, tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo, no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado, y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía... Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no se escapa porque cree -pobre- que NO PUEDE. Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro. Jamás... jamás... intentó poner a prueba su fuerza otra vez... "  JORGE BUCAY

 

Publicado por magüi el 12 de Agosto, 2005, 14:26 Comentarios 1 | Comentar | Referencias (0)

 

 

Blog alojado en ZoomBlog.com